Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘atletas’

“Cien canciones lo nombran. A los diecisiete años fue campeón del mundo y rey del fútbol. No había cumplido veinte cuando el gobierno de Brasil lo declaró “tesoro nacional” y prohibió su exportación. Ganó tres campeonatos mundiales con la selección brasileña y dos con el club Santos. Después de su gol número mil, siguió sumando. Jugó más de mil trescientos partidos, en ochenta países, un partido tras otro a ritmo de paliza, y convirtió casi mil trescientos goles. Una vez, detuvo una guerra: Nigeria y Biafra hicieron una tregua para verlo jugar. Verlo jugar, bien valía una tregua y mucho más. Cuando Pelé iba a la carrera, pasaba a través de los rivales, como un cuchillo. Cuando se detenía, los rivales se perdían en los laberintos que sus piernas dibujaban. Cuando saltaba, subía en el aire como si el aire fuera una escalera. Cuando ejecutaba un tiro libre, los rivales que formaban la barrera querían ponerse al revés, de cara a la meta, para no perderse el golazo.

Había nacido en casa pobre, en un pueblito remoto, y llegó a las cumbres del poder y la fortuna, donde los negros tienen prohibida la entrada. Fuera de las canchas, nunca regaló un minuto de su tiempo y jamás una moneda se le cayó del bolsillo. Pero quienes tuvimos la suerte de verlo jugar, hemos recibido ofrendas de rara belleza: momentos esos tan dignos de inmortalidad que nos permiten creer que la inmortalidad existe.”[1]

Así como Homero cantó a sus héroes, Galeano canta a los héroes de nuestros tiempos. Sí, él fue y es mi héroe de ese deporte que me enseñó ante todo a disfrutar de la camaradería, a lograr metas comunes y valorar el aporte de cada uno para alcanzarlas. De la infancia a la pubertad, en aquellas polvorientas canchas del Estadio Fiscal de Talca, quedaron grabadas en mi mente esas imágenes de un hombre que convirtió el fútbol en una forma de danza, para la cual los de su pueblo están especialmente dotados por Dios.

De Edson Arantes do Nascimento, más conocido como PELÉ, se han dicho muchas cosas, sobre todo, en relación a sus logros deportivos. Supera ampliamente a todos los demás futbolistas y atletas de otros deportes en las estadísticas, incluso hasta en el número de entradas en Google. No estará en mí volver a referirme a éstas. Sólo quiero destacar algunos datos que encontré al leer un artículo del Nigerian Village Square sobre O Rei. Hasta ese momento creí que ya había escuchado y leído todo sobre la Perla Negra, pero me equivoqué.

Según ese artículo, Pelé fue sometido a algunas pruebas físicas que arrojaron algunos resultados interesantes. Sometido a esfuerzo físico su corazón pulsaba entre 56 a 58 veces por minuto. Lo normal en un atleta son 90 a 95 veces por minuto. En promedio un atleta debe descansar varios minutos antes de realizar una nueva prueba, a Pelé sólo le bastaban 45 a 60 segundos. Su visión periférica era un 30% superior a la de un atleta común. El hueso de su talón era excepcionalmente fuerte y desarrollado. Esto explica su gran velocidad y capacidad de saltar y amortiguar la caída. Bueno, más elementos para pensar que estamos ante un ser humano excepcional, un genio del fútbol.

Pero, que mejor para reforzar lo dicho que ver algunas imágenes de Pelé en la cancha. A muchos, al ver estas imágenes, quedarán con la idea que sus oponentes en el campo son malísimos o unos amateurs del fútbol. No, no es así. Son jugadores profesionales, de alto nivel, pero parece que tuvieran piernas de plomo ante las “filigranas” de O Rei.

Pelé a ritmo del grupo Skank y su canción “É uma partida de futebol” …

Composição: Samuel Rosa E Nando Reis

Bola na trave não altera o placar
Bola na área sem ninguém pra cabecear
Bola na rede pra fazer o gol
Quem não sonhou em ser um jogador de futebol?

A bandeira no estádio é um estandarte
A flâmula pendurada na parede do quarto
O distintivo na camisa do uniforme
Que coisa linda é uma partida de futebol

Posso morrer pelo meu time
Se ele perder, que dor, imenso crime
Posso chorar, se ele não ganhar
Mas se ele ganha, não adianta
Não há garganta que não pare de berrar

A chuteira veste o pé descalço
O tapete da realeza é verde
Olhando para bola eu vejo o sol
Está rolando agora, é uma partida de futebol

O meio-campo é lugar dos craques
Que vão levando o time todo pro ataque
O centroavante, o mais importante
Que emocionante, é uma partida de futebol

O meu goleiro é um homem de elástico
Os dois zagueiros tem a chave do cadeado
Os laterais fecham a defesa
Mas que beleza é uma partida de futebol

Bola na trave não altera o placar
Bola na área sem ninguém pra cabecear
Bola na rede pra fazer o gol
Quem não sonhou em ser um jogador de futebol?

O meio-campo é lugar dos craques
Que vão levando o time todo pro ataque
O centroavante, o mais importante,
Que emocionante uma partida de futebol !

Utêrêrêrê, utêrêrêrê, utêrêrêrê, utêrêrêrê

 

 

 

 


[1] Galeano, Eduardo (1999). El fútbol a sol y sombra. Buenos Aires: Editorial Catálogos.

Read Full Post »